Ya les habia contado lo que hago para consagrar un mazo, pero a veces en cuanto llega el mazo me emociono tanto que no le hago ninguna cosa y me pongo a explorar.
Antes que nada sin importar donde lo compre (ebay, amazon, tienda o puesto), lo saco del empaque y cuento las cartas, checo que no vengan repetidas y que esten todas; por fortuna nuna me ha pasado que me falte alguna.
Luego cuando me siento a checarlo, veo carta por carta, me gusta saber que tiene de diferente, la impresión que me causa algunas veces el mazo me atrae y cuando veo las cartas con calma me apasiona mas.
Cuando conocí el Deviant Moon (del cuál haré una reseña mas adelante) me impresiones mucho con las imágenes, me dieron hasta miedo, pero cuando lo tuve en las manos no dude ni un momento en llevarmelo.
Cuando lo voy viendo me fijo bien en los detallitos de cada carta, eso es indispensable porque varia de mazo en mazo la forma de poner los símbolos y a veces hay que encontrarlos. No hay que olvidar que son producto de artistas y cada uno le imprime su sello.
Cuando ya lo cheque bien algunas veces me emociono y hago unas tiradas con el mazo lo hago mas que nada para ver como me llevo con él o si quiero preguntarle como nos vamos a llevar, luego lo acomodo y lo consagro.
Me gusta envolverlos en un paño blanco con esencia de rosas (a veces de lavanda) para que se aromatizen y se descarguen cuando no los uso.
Cada quien debe encontrar un estilo y una forma de tratar cada mazo, a veces no enamoramos de el y no lo usamos, hay algunos que ni siquiera los usamos para que no se estropeen. Pero al final los mazos de tarot son como los libros, hay que leerlos por lo menos una vez para saber que podemos esperar de ellos.
Mucho éxito y buen tarot
